Gestión global del riesgo

La crisis económica que se ha vivido en España y su impacto en las entidades financieras ha sido uno de los aspectos que en los últimos años han afectado en mayor medida a su situación económica-financiera y la reputación del sector. Todo ello supuso una importante reestructuración y la desaparición de muchas entidades que por sus debilidades se vieron obligadas a fusionarse o integrarse en aquellas otras de mayor fortaleza. El Grupo ha superado esta situación con un modelo de negocio vinculado al sector agroalimentario, las pymes y los pequeños negocios, y ha participado en el proceso de reestructuración liderando la integración de cajas rurales, todo ello, sin recibir ayudas públicas. Por su dimensión y por sus objetivos de mercado, el Grupo no mantiene prácticas monopolísticas ni ha recibido sanciones firmes por incumplimientos normativos.

El principio de prudencia se hace patente en la gestión y durante el año 2016 se ha materializado con distintas líneas de trabajo orientadas a reducir la morosidad y a reforzar la gestión global del riesgo, siendo éste uno de los objetivos estratégicos del Grupo.

Riesgo financiero de naturaleza ambiental y social

El Grupo Cooperativo Cajamar está trabajando en la identificación de riesgos sociales y medioambientales, así como en el desarrollo de actuaciones orientadas a la implantación de auditorías que evalúen dichos riesgos, esperando avanzar en este ámbito a medio plazo. En concreto, ha desarrollado en los últimos años una metodología que permite valorar los riesgos económicos y financieros de naturaleza ambiental. Dicha metodología comporta varias líneas de trabajo:

RA1

La valoración del riesgo por incumplimiento regulatorio afecta a toda la cartera crediticia de negocio corporativo y es realizada cada tres años con el fin de valorar su evolución, siendo la última clasificación la del año 2013. Este análisis de cartera arrojó como resultado una correcta diversificación en términos de IRFCA, que ha requerido una mayor intervención por parte de la Entidad en apenas un 0,57% del total para mejorar el conocimiento de comportamiento ambiental de los clientes sometidos a mayor riesgo.

 RA2

La actualización de la valoración de la cartera estaba prevista que se realizara en 2016, no obstante, las mejoras previstas y sobrevenidas en el modelo han obligado a trasladarla a 2017 con objeto de conseguir un resultado más riguroso.

Desde esta perspectiva, el Grupo Cooperativo Cajamar entiende que los riesgos de naturaleza social y/o ambiental de un proyecto empresarial están directamente relacionados con:

 RA3

En este proceso de análisis se pretenden cubrir dos objetivos. De una parte, cabe considerar que todo proyecto empresarial puede llegar a generar una serie de externalidades positivas y negativas en su entorno que deben ser evaluadas con el fin de evitar que el proyecto pueda verse paralizado por la oposición de los grupos de interés de la empresa que pretende desarrollarlo, y que paralelamente ello pudiera llegar a dañar la imagen reputacional del Grupo por estar colaborando financieramente con un proyecto que no cuenta con el apoyo de la comunidad donde se desarrolla.

El segundo objetivo se encuentra directamente relacionado con los cambios sociales y ambientales a los que estamos asistiendo y que previsiblemente conlleven una reducción progresiva de los recursos naturales con su correspondiente encarecimiento, cambios que se han de tener en cuenta en los análisis de viabilidad de proyectos de inversión.

De igual forma, los procesos de transformación que generan residuos, emisiones y vertidos, conllevan una mayor regulación, limitaciones, aumento de tasas y aparición de nuevas casuísticas que deben ser tenidas en consideración en determinados proyectos, ya que por su relevancia y/o por su impacto en el entorno puedan ser factores de riesgo. El Grupo Cooperativo Cajamar no ha tenido ningún quebranto en 2016 como consecuencia de ese tipo de riesgo.

RA4

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